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jueves, 20 de agosto de 2015

Los Fomentos (Medicina casera)

Los Fomentos no deben ser un mito y menos para las madres. Así que esto va dedicado para ellas.
Los fomentos son un maravilloso remedio casero. EL CALOR húmedo es un remedio casero sencillo que  puede usarse en una cantidad de enfermedades. Uno de los mejores métodos de aplicar calor húmedo al cuerpo es mediante los fomentos. Estos son mucho más eficaces que toallas comunes sumergidas en agua caliente y exprimidas aplicadas al cuerpo.

Los fomentos constituyen una de las formas más fáciles de relajar los músculos dolorosos que sufren espasmo. Por esta razón son muy útiles en el tratamiento del reumatismo o artritis. El reumatismo muscular, o fibrositis, se beneficia más del uso del calor húmedo seguido de masaje y ejercicio.
El dolor causado por las neuritis y las neuralgias resulta aliviado por el calor húmedo.
La bursitis del hombro en su estado agudo puede ser aliviada alternando la aplicación de hielo con una serie de fomentos. Más tarde, en la bursitis crónica del hombro, cuando el brazo y el hombro están tiesos, los fomentos antes del masaje y el ejercicio, son un buen tratamiento.
El lumbago, o dolor agudo de cintura, es otra condición en la cual los fomentos alivian el doloroso espasmo muscular.
El dolor producido por el cólico renal, debido al paso de una piedra por los riñones, puede ser ayudado mediante la aplicación de fomentos sobre la cintura.
En caso de bronquitis severa o inflamación de los pulmones que no sea debida a tuberculosis, el fomento resulta excelente para aliviar el dolor y las molestias del pecho cerrado. Se disminuye también la tos, porque hay un aumento en la circulación de la sangre por los tejidos pulmonares. En muchos casos de neumonía se utilizan, por supuesto, antibióticos, tales como la penicilina. Pero si la neumonía se debe a un virus, los antibióticos no harán ningún bien, y aquí los fomentos son de verdadero beneficio.
Tal vez los ultimo dos casos sean los mas importantes y los mas conocidos. Estos pueden aliviarse con Calor Húmedo o Fomentos.
Concejos: 
1-Estemos seguros de que la habitación donde hemos de dar el tratamiento no está fría, y no tiene ninguna corriente. Una frazada liviana o un par de sábanas habitualmente serán suficientes para cubrir al enfermo durante el tratamiento. La principal preocupación debe ser la de no enfriar al paciente.
2-La parte del cuerpo que debe ser tratada se cubre con una toalla seca. Se desenrolla entonces el fomento y se lo aplica sobre la toalla. Si el paciente se queja de que está demasiado caliente, puede levantarse el fomento durante un segundo o puede pasarse la mano debajo de la toalla contra la piel. Pronto el enfermo podrá resistir los fomentos muy calientes; y cuanto más calor pueda aguantar, mejores serán los resultados.
3-Cuando el paciente dice que puede aguantar el calor, debe ir a prepararse el próximo fomento. Instrúyase al paciente a que, si el fomento quemara en algún punto determinado después de haber salido el que lo está aplicando, levante un instante el fomento o se pase la mano sobre la piel en esta región por un segundo.
4-Cuando el fomento comienza a ser realmente agradable, es tiempo de cambiarlo y aplicar otro. Esto ocurre por lo general de dos a cinco minutos después de puesto, dependiendo la duración de cuan caliente estaba el agua y cuan bien se pudo exprimir el paño y cubrirlo. Antes de sacar el primer fomento, debe estar todo listo para poder repasar enérgicamente la parte tratada con una toallita mojada en agua fría y bien exprimida. Después de la aplicación fría, séquese la parte correspondiente en forma completa con una toalla, y colóquese la toalla seca sobre esa región antes de aplicar.
Procedimiento especial en caso de bronquitis 
Unas pocas palabras adicionales resultan indicadas si queremos dar fomentos al pecho. Normalmente en este caso se coloca un fomento a lo largo de toda la espina dorsal y éste no se cambia. Los fomentos que se van aplicando al pecho se cambian como queda descrito en los párrafos anteriores. Protéjase la cama con toallas o tela de goma antes de aplicar el fomento a la espina dorsal.
Si se quiere producir transpiración profusa, se envuelven en ese caso ambos pies y la parte inferior de ambas piernas con un fomento. Naturalmente que, para hacer esto, se necesita tener por lo menos cuatro fomentos. Si el fomento aplicado a los pies o a la espalda se enfría, debe cambiarse.
Protéjase la cama y las sábanas con toallas a lo largo de cada lado del pecho. Téngase la seguridad de terminar este tratamiento con una fricción con alcohol o con paño frío, y séquese cada parte en forma completa.
Si estamos dando fomentos para una bronquitis grave o para una neumonía causada por virus, sugerimos que en adición se use un polvo, una crema o aceite de oliva para pasar a la piel una vez que se termine con los fomentos.
Cuando se dan los tratamientos más vigorosos,  se necesita una bolsa de hielo o un paño mojado en agua helada para poner sobre la frente.   Cambíese el paño frío con frecuencia.
Seamos cuidadosos al dar fomentos a los niños o a las personas ancianas. Pueden quemarse fácilmente antes de que nos demos cuenta. Este peligro se disminuye si recordamos que es menester exprimir el fomento húmedo tanto como sea posible.
Seamos cuidadosos si el paciente sufre de una parálisis o ha perdido toda sensibilidad en la piel de la zona que estamos tratando; pueden ocurrir quemaduras con mucha facilidad. En este caso, es mejor tener fomentos confortablemente calientes más bien que quemantes. En cuanto a las aplicaciones frías, no debe tenerse temor. 
Asegurémonos de que la habitación tiene una temperatura agradable.
Habremos dado un buen tratamiento si no hay enfriamiento ni escalofrío, y si la piel del enfermo presenta un color vivo en la parte donde se le ha aplicado el calor y el frío. Tal vez Usted querrá probar esta técnica primero en algún miembro sano de la familia. Esta es una buena idea; la práctica perfecciona la técnica. El dar buenos fomentos es un arte que bien vale la pena aprender. 
Recomiendo ante todo que se consulte ante un especialista, pero en caso de urgencia estos fueron unos buenos consejos que pueden ayudar en momentos de incertidumbre.